jueves, 3 de mayo de 2007

No te comas el mundo


Bien, después de meses de ausencia, he conseguido no trabajar el primer jueves del mes hasta las diez de la noche y por fin he acudido al AFP de MMN, que hasta hace un año tuve el placer de ayudar a organizar. Título de la sesión: No te comas el mundo. ¿Sabemos lo que comemos? No sólo en calidad ¿Sabemos qué hay detrás de cada producto? Gambas de Tailandia, salmón de Chile, perca del Lago Victoria, y así un triste y largo etc. ¿Quién los produce? ¿En qué condiciones, laborales, medioambientales...? En fin, para el que le pueda interesar, pequeños apuntes para la reflexión.

Soberanía alimentaria:

La Soberanía Alimentaria es el derecho de los pueblos a definir sus propias políticas sustentables de producción, distribución y consumo de alimentos, garantizando el derecho a la alimentación para toda la población, con base en la pequeña y mediana producción, respetando sus propias culturas y la diversidad de los modos campesinos, pesqueros e indígenas de producción y comercialización agropecuaria, y de gestión de los espacios rurales, en los cuales la mujer desempeña un papel fundamental. La soberanía alimentaria debe asentarse en sistemas diversificados de producción basados en tecnologías ecológicamente sustentables.

Deuda ecológica:

La Deuda Ecológica es la responsabilidad que tienen los países industrializados por la destrucción paulatina del planeta como efecto de sus formas de producción y consumo, características del modelo de desarrollo, fortalecido con la globalización y que amenaza a la soberanía de los pueblos.

La Deuda Ecológica es la obligación y responsabilidad que tienen los países industrializados del Norte con los países del Tercer Mundo, por el saqueo y usufructo de sus bienes naturales como petróleo, minerales, bosques, biodiversidad, conocimientos, bienes marinos y por el uso ilegítimo de la atmósfera y los océanos.

Por el intercambio ecológicamente desigual, pues estos bienes son exportados sin tomar en cuenta los daños sociales y ambientales y la energía humana de sus pueblos.

3 comentarios:

Marce dijo...

Aquí en Germania está muy de moda la "conciencia alimentaria". Y se va contagiando, la verdad, porque suena muy razonable. Voy últimamente a un super que según esto garantiza que sus productos no han destruido ecosistemas ni explotando a nadie... además de ser bio, claro. Es interesante ver (nos) a los que compran (mos) ahí, con una sonrisita como de buena conciencia... Pero aquí a veces exageran un poco, porque llega un punto en que ya no sabes qué debes comer. Y no siempre se ponen de acuerdo sobre qué hace más daño, como que hay criterios encontrados de lo políticamente correcto... Pero en general habría que enterarse por lo menos del asunto.

maria dijo...

En Alemania siempre tan "grüne". Aquí no está de moda, por lo menos a nivel general. Sí que llevan un tiempo con el comercio justo, que sigue siendo de consumo minoritario.

Al salir de la sesión, considerando además que ya van como unas cuatro sesiones sobre temas similares, el comentario general era un poco el mismo, y entonces ¿qué como?. Balance energético en la producción, huella ecológica, ahorro energético en el consumo, comercio justo... El problema es que resulta prácticamente imposible conocer cuando vas a comprar, cual ha sido la vida de las galletitas que tienes delante.

No sé si realmente poner el acento en lo hábitos del consumidor es una solución a los distintos problemas. Ahí están Kioto, los distintos acuerdos medioambientales, los Derechos Humanos, y parece que no hay voluntad de cumplirlos. No obstante a nivel de calle el consumo responsable parece una herramienta bastante poderosa para exigir el cumplimiento de políticas medioambientales y sociales justas. Intentarlo...

Marce dijo...

Si, creo que puede ser lo mas efectivo pero es muy lento... tiene mucho que ver con la educacion, y con la prosperidad (porque al fin y al cabo de momento es un lujo o por lo menos no la opcion "mas barata")... Tambien se podrian hacer lineamientos a nivel estatal, no? Pero quien tiene que presionar para que se hagan? Igual, el ciudadano de a pie que se concientiza... Lo curioso es que se vuelve un nuevo mercado, un nuevo segmento para hacer negocio (el ciudadano bioecologicoconcienteresponsable), pero igual eso no tiene nada de malo. Eso si, el capitalismo integra hasta los movimientos en su contra: lo que manda sigue siendo el dinero!