viernes, 18 de enero de 2008

Umbra. Un pequeño entretenimiento arquitectónico

¡Se acabó! Mi huevo puesto del revés me abrió los ojos. Ha llegado el momento de desempolvar las revistas de arquitectura, sacar las pintus de colores y disfrutar proyectando. No todo iba a ser malo con esto de la crisis en el sector de la construcción. Dada la coyuntura, me encuentro con que en el estudio tenemos algo más de tiempo para poder presentarnos a algún concurso. Así que aquí me tenéis, encadenando uno tras otro, encantada de poder hacer, por fin, lo que me da la gana.


Para empezar, un juguetito, un kiosko en la plaza de un pueblo. Adjunto un pedacito de la memoria y alguna fotografía.


...desde un primer momento nos atrajo la idea de plantear una arquitectura efímera en un entorno histórico de carácter monumental. Resolver un programa funcional con un elemento escultórico que supiera aglutinar las distintas tensiones y visuales del entorno arquitectónico inmediato, se presentaba como un reto sugerente y atractivo.












Sé lo que estáis pensando, yo también creo que deberíamos haber ganado, ja.



1 comentario:

Anónimo dijo...

Pues sí, a mí me ha gustado mucho. ¿Y no habéis ganado? ¡Mentecatos!