Sucede a veces, que los que callan son quizás, los mas sabios. Porque el tiempo que otros empleamos en parlotear, ellos lo emplean, por lo visto, en zambullirse en la hondura de las cosas para contarlas así, brevemente. Dando a entender que para decir algo juicioso, aunque sea una sola cosa, es importante haber escuchado con atención, haber reflexionado pausadamente. Así sucede en la película "Little Miss Sunshine". Quien la haya visto sabrá seguramente a quién me refiero, al hermano "mudo". Pero lo que me propongo no es desentrañar los entresijos del personaje, que daría para largo. Sólo quiero centrarme en alguna de las contadas palabras que dice al final. Haz lo que amas. Son tan sencillas, tan maravillosamente ingenuas. Se me quedaron en la trastienda, revoloteando. Como si fueran un eslogan breve y directo que conjugara mis mejores pensamientos. Haz lo que amas. Y se puede amar tanto. El fruto de las propias manos; las pasiones estructurantes; la risa, la voz y las palabras; el cuerpo, el propio y el ajeno; los generosos pensamientos de algunos; la voluntad inquebrantable de otros; los cuatro elementos y un quinto si hubiera inventarse. Se puede amar a Dios, a Dios y a las personas. Haz lo que amas, no ha de invertirse, haz lo que amas.
2 comentarios:
Haz lo que amas. ¿A veces primero tienes que encontrarlo? O está ante tus ojos pero no lo amas todavía? O por cierto, ¿por qué no quieres que se invierta (y quede: "ama lo que haces")?
Muy buena película. Me quedo pensando que por esas fechas oí la misma idea en algún otro lado. Ah ya sé, mira este link, es un poquito largo pero vale la pena, creo:
http://www.youtube.com/watch?v=D1R-jKKp3NA
De todos modos genial el niño mudo y su posterzazo de Nietzsche, cómo se llamaba? Dylan? Dwayne!
un beso y gracias por asomarte a las recetas cool (o "cómo convencer al novio de que la cocina no es de maricones".... jajaja)
Hola marce. ¡Qué bien que me visites! Bien, bien... polemicemos... levemente. Creo que lo que amas no está "fuera". Aunque siempre se concrete en algo externo. El amor lo pones tú, y es además lo que te distingue, en plan positivo. Esa manida y aburrida frase publicitaria de eres lo que... comes, lees... ¿amas? Amas leer, pensar, charlar, cantar, hacer feliz a otros... las chapas de ciclistas de los años 50, el aeromodelismo, hacer política, las tardes de sofá. Cada cual sabrá, claro. Creo que está escrito en las entretelas del corazón. Un besazo y gracias por el link, aún no he terminado de verlo.
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