
Estaba en el margen de una de las hojas, junto a un croquis de planta, y aunque ya no recuerdo porqué lo dibujé, me resulta divertido pensar que alguna vez un huevo pasado por agua puesto del revés me pudo inspirar en uno de mis trabajos. No deja de ser sugerente ¿no? frágil, de equilibrio imposible, ligeramente absurdo... un edificio, conceptualmente, podría ser así, frágil, de equilibrio imposible, ligeramente absurdo, podría incluso ser un buen edificio. Es una lástima que no pueda ir donde uno de mis actuales clientes con ese boceto y decirle, mira tu casa es esto, un huevo puesto del revés. Echo de menos la poesía.


