lunes, 10 de noviembre de 2008

Censored

Ayer por la noche estuve un buen rato zapeando de canal en canal a la hora de las noticias. No sé si es porque ya llevaban un buen rato de emisión en casi todos y habían contado lo más interesante al principio, pero a medida que pasaban las noticias me iba poniendo de peor humor. Ya comenté en un post anterior que me parece imperdonable que los informativos desperdicien un valiosísimo tiempo en hora punta en noticias que no tiene ningúna importancia. Porque, aún a riesgo de parecer una marciana, no consigo que me interese lo más mínimo el perro que va a elegir Obama para la Casa Blanca.

También me revienta el encontrarme una y otra vez mascullando: "Publicidad", cuando me anuncian a bombo y platillo el estreno de no sé qué película fabulosa, o el éxito rotundo del nuevo y flamante iphone, el último disco del "artista" que toca promocionar, o el nuevo tratamiento de no sé qué clínica privada.

Por supuesto, no voy a entrar a criticar la manipulación consciente y perversa que hacen de la información supuestamente seria. ¿Qué esperabas? Esto es un estado de derecho, hay libertad de expresión. Lo que se traduce habitualmente en: tengo todo el derecho a mentirte, a ocultarte las claves para entender lo que realmente está pasando, en mi propio beneficio. Las noticias, querida, no están para informar, están para influir. Así funciona esto.

Por suerte, siempre nos quedará internet. El problema, claro, es que al ser difícil conocer las fuentes, se puede complicar el analizar la información con criterio, pero en fin, siempre se agradece un soplo de aire fresco de información alternativa. Al hilo de esto, dejo un enlace a la página de una inicativa llamada
Proyecto Censurado en la que recogen informaciones que no encuentran eco en los medios de comunicación de masa y que son censuradas por ser comprometidas. Lástima que sólo esté en ingles.

martes, 9 de septiembre de 2008

Uffffffff

Estoy intentando montar un pequeño repertorio de standards de jazz. No es que lleve mucho tiempo mirando temas, pero, entre otros, he escuchado a Dinah cantar "Love for sale" y me gusta. Por ahora es uno de mis favoritos, así que seguramente me anime a montarlo, sólo que tengo un problema. Trasteando por youtube, para investigar un poco, me encontré con esto. Es acojonante... y me siento muy pequeñita cada vez que lo oigo, jajaja. Disfrutad, y a mí, a ver si se me pega algo. Por cierto, no lo he dicho, pero es Dianne Reeves, y el trompeta Dizzie Gillespie, creo, aunque tiene problemas con el sonido, o con la trompeta, o con los dos. Los demás, la verdad es que no sé quienes son. Si alguien me echa una mano para identificarlos, se agradece.


miércoles, 6 de agosto de 2008

La mujer en el mundo laboral

De uno de los e-mail informativos que suele enviar los lunes mi amiga Natalia de MMN, hace ya varios meses guarde una notita con intención de publicar algo al respecto algún día. La verdad es que me voy a ahorrar los comentarios y voy a transcribir el texto tal cual, porque resulta suficientemente elocuente.

Según la campaña "Levantate y alza la voz contra la pobreza y el hambre" y basado en diversos estudios publicados de las Naciones Unidas, las mujeres trabajan dos tercios de las horas de trabajo en todo el mundo y producen la mitad de los alimentos del mundo, pero reciben solamente el 10% de los ingresos y son dueñas tan sólo del 1% de la propiedad mundial.


Hay que joderse...


lunes, 30 de junio de 2008

Bobby for free

Bueno, bueno, bueno, de lo que me acabo de enterar. ¿A alguien le apetece escuchar un conciertito de Bobby McFerrin en una cálida noche de verano, mientras se moja los pinrelillos en el mar, con una cervecita para refrescar el coleto... y además, por la patilla? Pues, que vaya pensando en acercarse a Donostia el 24 de julio por la noche, a eso de las diez y media, a la Playa de la Zurriola, porque de eso se trata. Este año en el escenario verde del Festival de San Sebastian, Bobby McFerrin y el Orfeón Donostiarra, entre otros. Yo voy a ver que se puede hacer, pero como la cosa cuadre un poco, me apunto.


domingo, 22 de junio de 2008

Subprime

Quizás a alguno no nos quede claro qué son las subprime. Para salir de dudas.

domingo, 1 de junio de 2008

P.C.A.L.D

Hoy voy a divagar. Tengo el ánimo revuelto últimamente, así que me voy a permitir el lujo y la poca vergüenza de escribir lo que me salga. Voy a empezar por Egon Schiele y Jose Luis Sampedro. Universos sexuales, diría yo. Al primero me lo encuentro últimamente en todas las secciones de arte de las librerías que frecuento. Del segundo estoy leyendo "La vieja sirena". Amo a Egon Schiele. Sus dibujos me maravillaron hace cerca de diez años en una exposición en Barcelona. Emoción. Equilibrio entre sordidez y ternura. Sampedro me aburre. Toda la vitalidad de la que hace gala es un espejismo, una falacia.

Amén.Divaguemos.

El Génesis, y el abuso de la libertad,
o sus límites.
Eva acusa lo prohibido. No lo es.

Demasiados conceptos por encajar.

También está Oé, el abismo de la autodestrucción.

Fromm proclama: la libertad se llama amor, redentor


y manido.

Tiene más profetas que el propio Dios.
Transversal, interesante palabra.

Dios es amor, ya no. Sampedro lo dice,
pero Sampedro mentía.

La libertad se llama amor. Silogismo perfecto.

Pero Fromm no cree en Dios.

Amo a Egon Schiele,lo repito,
a Fromm,

a Dios.

Amo a Sampedro, aunque mienta.
No siempre.

Quizás es la respuesta. No siempre.

Pero volvamos a Egon Schiele.
Él lo sabe.
Ha de quedar un rinconcito para la tristeza.

Se llama compasión.

Pasíon. Compasión. Amor. Libertad. Dios

¡No lo nombres! ¡Está prohibido!

Vas a hacerme llorar.


jueves, 8 de mayo de 2008

El miedo a la libertad

Nunca sé muy bien por qué compro los libros. No suelo tener una idea fija, doy una vuelta por la librería y me los encuentro. Quizás me lo recomendó alguien meses atrás, o me suena el nombre del autor, o el título es sugerente. Lo que sí es cierto, es que casi nunca voy a una librería a comprar un libro en concreto. Tanto más cuando me doy un paseo por la Cuesta de Moyano. Las hojas amarillas, las ediciones pasadas de moda, los libros baratos, el aire apacible de los libreros, el sol y la sombra de los puestos, suelen ser aliciente suficiente para pasar un buen rato a media mañana.
En esas estábamos, era cerca de medio día y en poco más de una hora nos esperaban las croquetas de mi suegra. Me había prometido a mí misma no comprar ningún libro. No sé muy bien porqué, por diversión, imagino. Esas cosas siempre hacen reír a Juanjo.
Como podréis sospechar, incumplí mi promesa. Al fin y al cabo, un libro es, sin duda, lo más barato que existe. Siete euros por un sesudo ensayo sobre psicología social, una ganga. Ahí lo tenía, entre mis manos, con sus hojas amarillas, su edición pasada de moda “El miedo a la libertad” de Erich Fromm.
Mi forma especial de comprar libros, consigue que siempre me maraville cuando un libro inesperado resulta revelador. Siempre danzando en el límite entre lo casual y lo causal. Desde un primer momento, y en cada página, Erich Fromm pone nombre a alguna de mis mejores intuiciones, pero la verdad es que no se me dan bien los resúmenes, así que aquí os dejo un enlace.