He entrado en el blog despues de muchos meses. ¡Pero si tengo un blog! Yo no sé en qué he estado pensando este tiempo. Tanto facebook me ha derretido la sesera. ¡Con la de cosas que tengo yo que contar! Como tantos otros amores que tengo aparcados a cuenta de la maternidad, y de la crisis, y del cambio climático. Tengo que hacer propósito de enmienda y leer más y escribir más y cantar más. Más samba y menos traballar. Sólo que ahora tengo tanto sueño. Quién sabe, quizás mañana tenga un ratito y algo que decir.
martes, 27 de abril de 2010
miércoles, 5 de agosto de 2009
Notas (I)
"La idea de que los edificios de bajo consumo energético son respetuosos con el medio ambiente y de que, a través de la construcción de más edificios de este tipo, conseguiremos reducir las emisiones de CO2 es, naturalmente, una estupidez. Un nuevo edificio nunca ahorra energía, sino que genera nuevas necesidades energéticas, y la calificación de nuevo suelo para urbanizar es fundamentalmente antiecológica. Básicamente sólo existen tres procesos que pueden conducir razonablemente a reducir las necesidades energéticas o la carga sobre el medio ambiente: la rehabilitación de edificios existentes; la sustitución de antiguos eificios ecológicamente despilfarradores por nuevas formas de bajo consumo y el cierre de intersticios entre edificios."
Gunther Moewes, Arquitecto.
miércoles, 10 de junio de 2009
jueves, 15 de enero de 2009
Las damas de la guerra
En ellos estaban instalados los cuatro ministerios entre los cuales se dividía todo el sistema gubernamental. El Ministerio de la Verdad, que se dedicaba a las noticias, a los espectáculos, la educación y las bellas artes. El Ministerio de la Paz, para los asuntos de guerra. El Ministerio del Amor, encargado de mantener la ley y el orden. Y el Ministerio de la Abundancia, al que correspondían los asuntos económicos. G. Orwell. “1984” Ed. Espasa Calpe, 2007.
“Si las mujeres gobernáramos el mundo las cosas irían mejor, no habría guerras” He aquí uno de esos hermosos lugares comunes. Estoy segura de que todos hemos oído esa idea formulada de una u otra manera alguna vez, puede que incluso creamos firmemente en ello. Las mujeres somos pacíficas, no empleamos la violencia para resolver los conflictos. La paz es, al fin y al cabo, una característica femenina…
Y un cuerno. ¿O tal vez sí?
Admito que estoy confundida. Confundida por Tzipi Livni, por Condoleezza Rice, por Michèle Alliot-Marie, por Carme Chacón incluso, por Hillary Clinton. Todas mujeres, Ministras de Interior, de Defensa, de Asuntos Exteriores… Condoleezza no me creaba tantos problemas. Solía pensar a menudo con curiosidad en el poder que tenía una mujer negra, pero era demasiado masculina, quizás. Tampoco Hillary, mi querida y ambiciosa progresista americana (términos, los dos últimos, contradictorios, por otra parte). La que me tiene francamente sorprendida es Tzipi Livni, la Ministra de Asuntos Exteriores Israelí, que lleva desde que se inició la ofensiva armada en Gaza partiéndose la cara ante la comunidad internacional diciendo que sí, que todo eso de la legalidad internacional, el asesinato indiscriminado de civiles, que está muy bien, pero que es lo que hay. Si a alguien todavía le quedan ganas de defender eso de que las mujeres vamos a salvar al mundo, que levante el dedo.
Hay demasiados ejemplos de mujeres que han ostentado cargos de poder y han sucumbido a las mismas tentaciones que sus homólogos masculinos. Ergo…
Pero esta proliferación de mujeres en cargos delicados, no creo, sinceramente, que venga motivada por la propia ambición de las protagonistas. ¿Estamos hablando de la misma Hillary Clinton? Aunque, probablemente sí sea su ambición la que les lleva a dejarse utilizar.
En nuestros estados democráticos y nominalmente pacifistas, debemos crear el Ministerio de la Paz de "1984". Más concretamente debemos creer el Ministerio de la Paz, y creemos, hermoso lugar común, que la guerra sigue sin ser un asunto de mujeres.
Y un cuerno. ¿O tal vez sí?
domingo, 7 de diciembre de 2008
Insomnio
Y vamos sumando noches de insomnio. Es normal, dice google, con la panza... que ya son más de siete meses. No se lleva mal. Ya he probado a quitar la colcha, la manta de lana fina y la gorda, sólo ha quedado la sábana, pero qué sé yo, de las tres posiciones posibles, decúbito supino, decúbito lateral derecho y decúbito lateral izquierdo, ninguna me convence. Al menos mañana es fiesta. Segundo asalto. A ver si hay suerte.
lunes, 10 de noviembre de 2008
Censored
Ayer por la noche estuve un buen rato zapeando de canal en canal a la hora de las noticias. No sé si es porque ya llevaban un buen rato de emisión en casi todos y habían contado lo más interesante al principio, pero a medida que pasaban las noticias me iba poniendo de peor humor. Ya comenté en un post anterior que me parece imperdonable que los informativos desperdicien un valiosísimo tiempo en hora punta en noticias que no tiene ningúna importancia. Porque, aún a riesgo de parecer una marciana, no consigo que me interese lo más mínimo el perro que va a elegir Obama para la Casa Blanca.
También me revienta el encontrarme una y otra vez mascullando: "Publicidad", cuando me anuncian a bombo y platillo el estreno de no sé qué película fabulosa, o el éxito rotundo del nuevo y flamante iphone, el último disco del "artista" que toca promocionar, o el nuevo tratamiento de no sé qué clínica privada.
Por supuesto, no voy a entrar a criticar la manipulación consciente y perversa que hacen de la información supuestamente seria. ¿Qué esperabas? Esto es un estado de derecho, hay libertad de expresión. Lo que se traduce habitualmente en: tengo todo el derecho a mentirte, a ocultarte las claves para entender lo que realmente está pasando, en mi propio beneficio. Las noticias, querida, no están para informar, están para influir. Así funciona esto.
Por suerte, siempre nos quedará internet. El problema, claro, es que al ser difícil conocer las fuentes, se puede complicar el analizar la información con criterio, pero en fin, siempre se agradece un soplo de aire fresco de información alternativa. Al hilo de esto, dejo un enlace a la página de una inicativa llamada Proyecto Censurado en la que recogen informaciones que no encuentran eco en los medios de comunicación de masa y que son censuradas por ser comprometidas. Lástima que sólo esté en ingles.
También me revienta el encontrarme una y otra vez mascullando: "Publicidad", cuando me anuncian a bombo y platillo el estreno de no sé qué película fabulosa, o el éxito rotundo del nuevo y flamante iphone, el último disco del "artista" que toca promocionar, o el nuevo tratamiento de no sé qué clínica privada.
Por supuesto, no voy a entrar a criticar la manipulación consciente y perversa que hacen de la información supuestamente seria. ¿Qué esperabas? Esto es un estado de derecho, hay libertad de expresión. Lo que se traduce habitualmente en: tengo todo el derecho a mentirte, a ocultarte las claves para entender lo que realmente está pasando, en mi propio beneficio. Las noticias, querida, no están para informar, están para influir. Así funciona esto.
Por suerte, siempre nos quedará internet. El problema, claro, es que al ser difícil conocer las fuentes, se puede complicar el analizar la información con criterio, pero en fin, siempre se agradece un soplo de aire fresco de información alternativa. Al hilo de esto, dejo un enlace a la página de una inicativa llamada Proyecto Censurado en la que recogen informaciones que no encuentran eco en los medios de comunicación de masa y que son censuradas por ser comprometidas. Lástima que sólo esté en ingles.
martes, 9 de septiembre de 2008
Uffffffff
Estoy intentando montar un pequeño repertorio de standards de jazz. No es que lleve mucho tiempo mirando temas, pero, entre otros, he escuchado a Dinah cantar "Love for sale" y me gusta. Por ahora es uno de mis favoritos, así que seguramente me anime a montarlo, sólo que tengo un problema. Trasteando por youtube, para investigar un poco, me encontré con esto. Es acojonante... y me siento muy pequeñita cada vez que lo oigo, jajaja. Disfrutad, y a mí, a ver si se me pega algo. Por cierto, no lo he dicho, pero es Dianne Reeves, y el trompeta Dizzie Gillespie, creo, aunque tiene problemas con el sonido, o con la trompeta, o con los dos. Los demás, la verdad es que no sé quienes son. Si alguien me echa una mano para identificarlos, se agradece.
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